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Pregúntenle a un Padre Asesor: La Enseñanza de las Habilidades Funcionales Reales

Pregúntenle a un Padre Asesor: La Enseñanza de las Habilidades Funcionales Reales

Pregunta:

Mi hijo, quien tiene el síndrome X frágil, acaba de hacer la transición de la primaria a la secundaria. En la escuela primaria estuvo en un salón de clases regular y aprendió junto con sus amigos y compañeros. Su escuela secundaria me está diciendo que es importante que a mi hijo aprenda "habilidades para la vida", las cuales se enseñarían en un aula separada dedicada a la educación especial. Por supuesto que quiero que mi hijo aprenda las habilidades para vivir, pero también quiero que aprenda matemáticas y ciencias, que desarrolle sus habilidades de lectura, y que siga haciendo amigos. Pero, basado en estas recomendaciones de lo que tiene que aprender, estoy preocupado que si no sigo sus consejos mi hijo no podrá aprender estas habilidades importantes que tanto menciona la escuela secundaria. ¿Tienen ustedes algún consejo acerca de dichas habilidades para la vida?

Respuesta:

Es una pregunta muy buena y es importante para nosotros, como padres, ser consumidores críticos y seguir abogando por lo que es correcto para nuestros niños.

¡Tú no eres el único padre que ha experimentado una situación similar a ésta! El tema de las habilidades para la vida es de hecho tan crítica, que decidimos traer a Mary Schuh, una colega y experta en el campo, quien puede compartir con nosotros un poco de las investigaciones actuales y ofrecernos una nueva perspectiva. Creemos que este artículo de Mary te ayudará a responder algunas de tus preguntas sobre las habilidades para la vida y la colocación en la escuela.

La Enseñanza de las Habilidades Funcionales Reales
Por la Autora Invitada Mary Schuh

Cierra tus ojos por un momento y piensa en las habilidades más importantes que utilizas para navegar a lo largo de tu día. ¿Qué te viene en mente? ¿La forma en que cuidadosamente tiendes tu cama? ¿Cruzar la calle? ¿Proporcionar el cambio correcto al comprar un café en la mañana? ¿Responder "sí" o "no" a las preguntas básicas que te hacen? ¿O quizás vestirte a ti mismo o usar el microondas para calentar tu almuerzo? Dudo que éstas sean las habilidades que te vienen a la mente.

En el mundo de la educación especial, solíamos pensar que tender la cama o cambiar un dólar, doblar una servilleta, y aprender a preparar comidas sencillas eran importantes habilidades para la vida que los estudiantes con discapacidades necesitaban aprender. También creíamos estas habilidades se enseñaban mejor en un salón de clases segregado y funcional para enseñar habilidades para vivir y a través de experiencias comunitarias aparte de sus compañeros sin discapacidades. ¿Son éstas realmente las habilidades para la vida auténtica que queremos que los estudiantes aprendan, practiquen, y hagan en sus vidas?

Una visión más genérica y mejor comprendida de las habilidades funcionales de la vida proclama que son aquellas que nos ayudan a gestionar y vivir una mejor calidad de vida. Son las habilidades que nos ayudan a lograr nuestros sueños, a vivir a nuestro máximo potencial, y a existir como miembros activos de nuestras comunidades. No existe una lista definitiva de las habilidades funcionales de la vida, y algunas de ellas pueden ser más o menos relevantes dependiendo de las circunstancias, cultura, creencias, edad, ubicación geográfica, etc. Una definición más amplia y mayormente aceptada de las habilidades importantes para la vida nos dice que son las que nos permiten:

  • Llevarnos bien con todo tipo de personas, incluyendo aquellas cuyos antecedentes y experiencias son diferentes a las nuestras.
  • Desarrollar y mantener amistades y relaciones significativas.
  • Trabajar en colaboración con otros.
  • Identificar, aprender y practicar las pasiones, intereses y talentos para ayudarnos a tomar decisiones importantes en la vida, tales como la elección de una carrera y de aficiones motivadoras.
  • Llegar puntualmente y estar preparado para lo que sea necesario.
  • Comunicar pensamientos, ideas, opiniones y sentimientos de manera que sean fácilmente comprensibles.
  • Leer material que sea estimulante y/o proporcione oportunidades para aprender.

Si estamos de acuerdo en que la lista anterior es más representativa de las "habilidades funcionales de la vida" que tender una cama o cambiar un dólar, ¿cuál es el mejor lugar para que los estudiantes aprendan estas habilidades? Más de treinta años de investigación educativa nos informa que mediante la inmersión de los estudiantes en la riqueza y diversidad de una experiencia educativa inclusiva, estos son más propensos a aprender habilidades importantes de la vida tales como la comunicación, la alfabetización y los comportamientos sociales apropiados, y también a seguir las rutinas y los horarios cotidianos. Una experiencia educativa inclusiva a lo largo de la carrera académica ofrece naturalmente modelos de conducta adecuados, instrucción apropiada para la edad, acceso a información interesante, expectativas altas, y la oportunidad de aprender y llevarse bien con la diversidad que conforma la experiencia humana.

Entonces, ¿dónde aprenden los estudiantes con discapacidades habilidades tales como tender una cama y cambiar un dólar? Estas habilidades se pueden enseñar mejor en los ambientes y rutinas típicas en las que es más probable que sucedan. ¿Cuántas maneras diferentes se te ocurren para enseñar a alguien cómo tender una cama durante las rutinas típicas (suponiendo que los equipos educativos crean que esto es una alta prioridad para el aprendizaje)? Cuando abrimos nuestra mente a posibilidades creativas para la enseñanza y el aprendizaje, y nos apoyamos en rutinas típicas para todos los estudiantes, las posibilidades pueden ser innumerables. Por ejemplo, aprender a tender una cama se enseña mejor por la mañana cuando la persona se levanta, en un campamento o en un trabajo en horas después de la escuela, de fin de semana o de verano, o como voluntario en un hospital o asilo de ancianos. Cambiar un dólar puede suceder en la tienda de la escuela, comprando el almuerzo o bocadillos en la cafetería, o en una clase de mercadotecnia en la escuela secundaria.

Los hábitos de por vida de aprender y trabajar se desarrollan y promueven inherentemente a través de la participación en experiencias educativas típicas y en los ritos de iniciación tradicionales. Estas experiencias llevan a conexiones, a oportunidades de carrera y educación, al aumento de las relaciones sociales, y a una mayor probabilidad de entrar a la edad adulta como miembros valiosos que contribuyen a la comunidad. Los estudiantes con discapacidades y sus familias deben iniciar activamente la planificación para el futuro mucho antes de terminar la escuela secundaria. Para todos los estudiantes, el proceso de establecer metas y tener sueños positivos evoluciona a partir de una amplia variedad de experiencias escolares, incluyendo las clases, las actividades extracurriculares, las pasantías, el servicio comunitario, las relaciones, y los trabajos en horas después de la escuela. La inclusión y la participación en actividades de la escuela ayuda a los estudiantes a comprender mejor lo que desean para su futuro.

Después de 30 años de investigación, estamos aprendiendo que no sólo los estudiantes con discapacidades aprenden más y más rápido cuando se les educa en el aula de educación general y con rutinas típicas con apoyo; los estudiantes sin discapacidad también están sobresaliendo en las escuelas en donde Todos Significa Todos.

Mary Schuh, Ph.D. ha pertenecido al Instituto de la Discapacidad de la Universidad de New Hampshire desde su creación en 1987. Trabaja para coordinar el desarrollo de la familia y el liderazgo de los consumidores y el cambio en los sistemas educativos para apoyar a las escuelas y comunidades inclusivas. Ella dirige el Centro Nacional de Educación Inclusiva y es miembro del equipo de liderazgo SWIFT (marco para la transformación integrado en toda la escuela o schoolwide integrated framework for transformation).

Acerca del Centro SWIFT Todos Significa Todos

SWIFT, un centro nacional que cubre desde preescolares hasta el octavo grado, ofrece apoyo académico y de conducta para promover el aprendizaje y el rendimiento académico de todos los estudiantes en sus escuelas y en las aulas de educación general, incluyendo a los estudiantes con discapacidades y aquellos que tienen las más amplias necesidades. Involúcrate con SWIFT agregándote a la lista de correos electrónicos, conectándote a través de la Charla de Comunidad de Práctica de SWIFT, marcando Me Gusta en la página de Facebook de SWIFT, y siguiendo a SWIFT en Twitter y Pinterest. De esta manera aprenderás cómo las comunidades escolares de todo el país se están beneficiando de los recursos del Centro SWIFT.

La foto del aula llena de estudiantes aprendiendo se incluyó bajo una licencia Creative Commons de Woodleywonderworks

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